
El espejo de agua de Casa Roli es también el sistema de recolección: capta lluvia desde 115,94 m² de cubierta en zinc y 9,82 m² de terraza cerámica, almacenando cerca de 2.500 litros en una cisterna Ecotank. El agua no se esconde bajo tierra — se muestra, refleja y enfría el ambiente antes de ser reutilizada.
Retomando la "máquina de habitar" de Le Corbusier, pero hecha literal: la cubierta de Casa Roli expone sus equipos como parte de su arquitectura. Extractores eólicos, el remate del pozo provenzal (EAHE) y los ductos Venturi funcionan a la vista, mostrando que el confort térmico no depende de aire acondicionado escondido, sino de un sistema pasivo que se puede leer desde afuera.

Los louvers de las fachadas regulan luz y ventilación cruzada, mientras la vegetación que los acompaña suma una capa adicional de amortiguación térmica. Igual que en el muro verde monitoreado durante años, la piel vegetal de Casa Roli reduce la temperatura superficial expuesta al sol — paisaje y clima como una sola estrategia.

Para los más jóvenes, la casa baja con ellos: la circulación es el juego, subir y bajar el eje de la vida diaria. La pendiente se vuelve fachada, y la chimenea sigue siendo el punto de encuentro frente al frío.

Una casa que camina despacio: planta libre, apenas dos gradas, pensada para los mayores de la familia. El ladrillo abriga, la chimenea reúne, el frío de la sabana se queda afuera.

Remodelación en San José que gira en torno a un vacío interior: una pared llorona trae el agua adentro de la casa, mientras un puente de vidrio cruza sobre ella, conectando los espacios sin interrumpir el recorrido del agua ni la luz. La escalera de caracol, la chimenea y el jacuzzi terminan de definir un segundo nivel que se lee como un mirador interior sobre la planta social.

Elevación principal y posterior del anteproyecto: fachada de acceso en piedra y madera, con la cubierta asimétrica que ya define el carácter de la casa desde el exterior, el mismo gesto que, adentro, enmarca el puente de vidrio sobre la pared llorona.

Corte longitudinal 301, la sección que revela la lógica completa de la casa: desde la cochera y el acceso vehicular hasta la sala y el comedor, pasando por la chimenea como eje vertical. La cubierta inclinada al 12.5% ordena todo el volumen en una sola pendiente continua.
El muro verde de Casa Fiona no es solo un gesto estético: años de monitoreo en campo registran un diferencial de entre 1°C y 4°C en la temperatura superficial de la fachada frente al sol directo, confirmando su función como capa de protección térmica.


Vivienda en madera sobre pilotes: tubos Venturi capturan aire fresco bajo el entrepiso, mientras el efecto Stack lo expulsa por la cubierta curva. Ventilación cruzada constante, sin aire acondicionado, y recolección de agua lluvia que cierra el ciclo.

Misma lógica pasiva que su vecina, otra familia: la madera se eleva sobre pilotes y el aire circula por Venturi y efecto Stack bajo una cubierta curva que protege del sol de la Guajira. El agua de lluvia se recoge y reutiliza.
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